Descubriendo la pregunta más importante de la vida

LA OPCIÓN

Imagínese que yo le ofrezca la opción entre estos regalos:

    • El original de Mona Lisa
    • La llaves para un Lamborghini nuevo
    • Un millón de dólares en efectivo
    • Un paracaídas

Usted rápidamente puede escoger uno. ¿Cuál escogería usted? Antes que se decida, aquí hay información que le ayudará a tomar la decisión más sabia: Usted tiene que saltar de un avión que está 10,000 pies en el aire.

¿Le ayuda esto a conectar los puntos? Lo debe ayudar, porque usted necesita el paracaídas. Es el único de los cuatro regalos que le ayudará con su dilema. Los otros tendrán un valor, pero son inútiles cuando se trata de enfrentar la ley de la gravedad en una caída de 10,000 pies. Tener el conocimiento de que usted tendrá que saltar, producirá un miedo saludable en usted—y ese tipo de miedo es bueno, porque podrá salvar su vida. Acuérdese de esto.

Ahora piense en las cuatro religiones mas conocidas:

    • Hinduismo
    • Budismo
    • Islam
    • Cristianismo

¿Cuál escogería? Antes que se decida, aquí hay información que le ayudará a tomar la decisión más sabia: Toda la humanidad está al borde de la eternidad. Todos nosotros nos vamos a morir. Tendremos que pasar por la puerta de la muerte. Puede que nos pase en veinte años, o en seis meses, u hoy. Para la mayoría de la humanidad, la muerte es una caída grande y terrible, a lo desconocido. ¿Qué debe hacer entonces?

¿Se acuerda como el tener el conocimiento del salto produjo un miedo sano en usted, y que ese miedo le ayudo a tomar una buena decisión? Usted sabe lo que la ley de gravedad le puede hacer. En la misma forma, vamos a ver otra ley, y espero que su conocimiento de lo que le puede hacer le hará tomar la decisión correcta, acerca de la pregunta más importante de la vida. Entonces— ponga atención y acuérdese, deje que el medio trabaje por usted

EL SALTO

Después que de muramos tendrá que enfrentar la ley llamada, “la ley del pecado y la muerte”.1Nosotros conocemos esa Ley como “Los Diez Mandamientos”.

Entonces miremos la Ley y veamos como le irá a usted cuando enfrente a Dios en el Día del Juicio. ¿Ha amado a Dios sobre todas la cosas? ¿Él es primero en su vida? Él lo debe de ser. Él le ha dado su vida y todo lo que es querido para usted. ¿Lo ama usted con todo su corazón, alma, mente, y fuerzas? Esto son lo requisitos del Primer Mandamiento. O ¿ha usted roto el Segundo Mandamiento, al hacer un dios en su mente, con el cual esta cómodo—donde usted dice, ‘Mi Dios es un Dios amoroso y misericordioso el cual nunca mandaría a nadie al infierno’? Ese dios no existe; él es una invención de su imaginación. El crear un dios en su mente (su propia imagen de Dios) es lo que la Biblia le llama “idolatría”. Los idolatras no entrarán al cielo.

¿Alguna vez ha usado el nombre de Dios en vano, como una mala palabra para expresar disgusto? Eso se llama, “blasfemia,” y es muy serio ante los ojos de Dios. Esto es quebrar el Tercer Mandamiento, y la Biblia dice que Dios no dará a nadie por inocente quien toma Su nombre en vano.

¿Ha deshonrado a sus padres implícitamente, y guardado el Día de Reposo? Si no, usted ha quebrado el Cuarto y Quinto Mandamiento. ¿Ha odiado alguna vez a alguien? La Biblia dice, “Quien odia a su hermano es un homicida” 2

El Séptimo es “No cometerás adulterio”, pero Jesús dijo, “Cualquiera que mira a una mujer (u hombre) para codiciarla(o), ya adultero con ella (él) en su corazón”.3 (El Séptimo Mandamiento incluye el tener relaciones sexuales antes del matrimonio). ¿Ha mira do a alguien con lujuria o ha tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio? Si lo ha hecho, usted ha violado este Mandamiento.

¿Ha mentido alguna vez? ¿Ha robado algo, sin tener en cuenta el valor? Si lo ha hecho, entonces usted es ladrón y mentiroso. La Biblia nos dice, “Los labios mentirosos son abominación al Señor,”4 porque Él es un Dios de verdad y santidad. ¿Alguna vez ha codiciado (deseado celosamente)? Esto es una violación del Décimo Mandamiento.

LA PEQUEÑA JESSICA

Esta es la Ley moral de Dios, la cual todos nosotros enfrentaremos. Estaremos sin excusa cuando nos paremos ante Dios porque Él nos dio una conciencia para diferenciar entre lo bueno y lo malo. Cada vez que mentimos, robamos, cometimos adulterio, matamos, y lo demás, sabíamos que estaba mal. Entonces aquí está la pregunta crucial. En el Día del Juicio, cuando Dios te juzgue, ¿serás inocente o culpable de romper La Ley? Piensa antes responder. ¿Iras al Cielo o al Infierno? La Biblia nos dice que todos lo homicidas, idólatras, mentirosos, ladrones, fornicarios, y adúlteros irán al infierno.5¿Entonces, donde lo llevaría esto a usted?

Quizás pensar ir al infierno no le asusta, porque usted no cree en el infierno. Eso es como pararse en una puerta abierta de un avión 10,000 pies en el aire y decir, “Yo no creo que hay consecuencias de saltar sin un paracaídas”.

El decir que no hay consecuencias por romper la Ley de Dios, es decir que Dios es un Dios injusto, y que Él es malvado. Lo siguiente explica el por qué…

El 24 de Febrero del 2005, una niña de nueve años se reporto perdida de su casa en Homosassa, Florida. Tres semanas después, la policía descubrió que ella fue raptada, y terriblemente violada, y luego enterrada viva. La pequeña Jessica Lunsford fue encontrada amarrada arrodillada, abrazando un juguete de peluche.

¿CÓMO REACCIONARIA USTED?

¿Qué sentimientos tiene hacia la persona que asesinó tan cruelmente a esa pequeña niña indefensa? ¿Siente enojo? Eso espero. Espero que se sienta indignado. Si fuera completamente indiferente a lo que le pasó a ella, revelaría algo horrible acerca de su carácter.

¿Cree usted que Dios es indiferente a tales actos de maldad? Puede apostar su preciosa alma que no lo es. Dios se siente indignado por causa de ellos.

La furia del Dios Todopoderoso en contra del mal es evidencia de su bondad. Si Dios no se enojara, El no sería bueno. No podemos separar la bondad de Dios de su enojo. Una vez más, Si Dios es bueno por naturaleza, El tiene que estar indeciblemente enojado contra la maldad.

Pero su bondad es tal, que Su cólera no está limitada a los males de violación y asesinato. Nada está escondido de Sus puros y santos ojos. El se indigna por la tortura, el terrorismo, el aborto, el robo, la mentira, el adulterio, la fornicación, la pederastia, la homosexualidad y la blasfemia. El ve nuestros pensamientos, y nos juzgará aún por los pecados escondidos del corazón: lujuria, odio, rebelión, avaricia, imaginaciones sucias, ingratitud, egoísmo, celos, orgullo, envidia, engaño, etc. Jesús advirtió: “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” 6

La Biblia enseña que la ira de Dios está “sobre” nosotros7 y que cada vez que pecamos, estamos “atesorando ira” 8que será revelada en el Día del Juicio Final. Se nos dice hasta que somos “por naturaleza hijos de ira”9 . Pecar contra Dios nos viene naturalmente — y naturalmente ganamos Su cólera por nuestros pecados.

MUERTE INSTANTÁNEA

Muchas personas creen que porque Dios es bueno, El perdonará a todos, y dejará a todos los pecadores entrar al Cielo. Pero ellos entienden mal Su bondad. Cuando Moisés pidió ver la gloria de Dios, Dios mismo le dijo que él no podría verlo y seguir viviendo. Moisés hubiera muerto instantáneamente al ver a Dios. Considere esto:

[Dios] dijo, Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro…Y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura en la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 10

Note que toda la gloria de Dios fue manifestada en Su “bondad”. La bondad de Dios hubiera matado a Moisés instantáneamente a causa de su pecado personal. El fuego de la bondad de Dios lo hubiera consumido, como un vaso de agua derramado en la superficie del Sol. La única manera de que cualquiera de nosotros puede estar en la presencia de Dios es teniendo un corazón puro. Jesús dijo, “Bienaventurados los de puro corazón, porque ellos verán a Dios”. 11 Pero como ya hemos visto en la Ley, ninguno de nosotros es “puro de corazón”.

Estos son pensamientos extremamente pavorosos, porque el Dios del que estamos hablando no es nada como la imagen comúnmente aceptada por la mayoría. Él no es una Figura Paterna benévola, que sonríe felizmente sobre la humanidad pecadora.

En medio de todas estas ideas alarmantes, recuerde dejar que el temor trabaje para usted. El temor de Dios es el temor más sano que usted pueda tener. La Biblia lo llama “el principio de la sabiduría”. 12

De nuevo, su conocimiento de la Ley de Dios debe ayudarle a ver que está en un dilema que amenaza su vida: el problema enorme de la ira de Dios (Su cólera justificable) contra sus pecados personales. La pena justa para el pecado –el quebrar aún una Leyes la muerte, y una eternidad en el Infierno. Pero usted no solamente ha quebrado una Ley. Como el resto de nosotros, usted sin duda ha roto todas estas leyes, cada una en un sin fin de ocasiones. ¿Qué tipo de cólera piensa usted que un juez es justificado en tener hacia un criminal culpable de violar la ley miles de veces?

VEAMOS

Ahora demos un vistazo a las cuatro religiones principales para ver si pudieran ayudarle en su apuro.

Hinduismo

La religión de Hinduismo dice que si usted ha sido malo, usted puede volver como una rata o algún otro animal. 13 Si usted ha sido bueno, usted podría volver como un príncipe. Pero esto es como si alguien dijera, “Cuando usted salte del avión, usted será succionado de regreso como otro pasajero. Si usted ha sido malo, usted baja a la Clase Turista; si usted ha sido bueno, usted sube a la Primera Clase”. Este es un concepto interesante, pero no soluciona su verdadero problema de haber pecado contra Dios y la realidad del Infierno.

Budismo

Extraordinariamente, la religión del Budismo niega hasta que Dios exista. Ella enseña que la vida y la muerte son como una clase de ilusión.14 Esto es como pararse a la puerta del avión y decir, “no estoy realmente aquí, y no hay ninguna tal cosa como la ley de gravedad, y ninguna tierra contra la que me vaya a golpear.” Esto puede ayudarle temporalmente a tratar con sus temores, pero no cuadra con la realidad. Y no trata con su verdadero problema de haber pecado contra Dios y la realidad del Infierno.

Islam

De manera interesante, el Islam reconoce la realidad del pecado y el Infierno, y la justicia de Dios, pero la esperanza que ofrece es que los pecadores pueden evitar la justicia de Dios si ellos hacen buenas obras. Dios verá éstas, y debido a ellas, con esperanza Él mostrará piedad — pero ellos no sabrán con seguridad. 15 Las obras de cada persona serán pesadas en el Día del Juicio final y será decidido entonces quién es salvo y quién no lo es — basado en si ellos siguieron el Islam, eran sinceros en su arrepentimiento, y realizaron suficientes hechos honorables que pesen más que sus malos.

Así que el Islam cree que usted puede ganarse la misericordia de Dios por sus propios esfuerzos. Esto es como si saltara de un avión, y creyera que el mover sus brazos como si fueran alas le ayudaría a contrarrestar la ley de la gravedad y salvarle de una caída de 10,000 pies de altura.

Hay algo más que considerar. La Ley de Dios muestra que el mejor de nosotros no es más que un malvado criminal, de pie culpable y condenado delante del trono de un perfecto y santo Juez. Cuando esto es comprendido, entonces nuestras “obras de justicia” son realmente vistas como un intento de sobornar al Juez del Universo. La Biblia dice que por causa de nuestra culpa, cualquier cosa que ofrezcamos a Dios para nuestra justificación (nuestra absolución en Su sala de tribunal) es una abominación para El16 y solamente añade más a nuestros crímenes.

Islam, las otras religiones, no soluciona nuestro problema de haber pecado contra Dios y la realidad del Infierno.

Cristianismo

¿Entonces por qué es el cristianismo diferente? ¿No son todas las religiones iguales? Veamos. En el Cristianismo, Dios Mismo proveyó un “paracaídas” para nosotros, y Su Palabra dice acerca del Salvador, “Vestíos del Señor Jesucristo”.17 ¡Así como el paracaídas resolvió su dilema con la ley de la gravedad y sus consecuencias, así también el Salvador perfectamente resuelve su dilema con la Ley de Dios y sus consecuencias! Es la pieza perdida del rompecabezas que usted necesitaba.

¿Cómo resolvió Dios nuestro dilema? El satisfizo Su ira al hacerse un ser humano y tomar nuestro castigo sobre El. Las Escrituras nos enseñan que Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo consigo Mismo. El Cristianismo provee el único paracaídas para salvarnos de las consecuencias de la Ley que hemos transgredido.

DE REGRESO AL AVIÓN

Para ilustrar esto más claramente, regresemos al avión por un momento. Usted está de pie al borde de un precipicio de 10,000 pies de altura. Tiene que saltar. Su corazón está palpitando fuertemente en su pecho. ¿Por qué? A causa del miedo. Usted sabe que la ley de la gravedad le matará cuando salte.

Alguien le ofrece la Mona Lisa original. Usted la hace a un lado.

Otra persona le da las llaves de un Lamborghini nuevo y las deja caer al suelo.

Alguien más trata de poner un millón de dólares en sus manos. Usted aparta la mano de la persona, y está de pie allí en el horror de su destino inminente.

De repente escucha una voz que dice, -¡Aquí está un paracaídas!-

¿Cuál de estas cuatro personas tendrá más credibilidad ante sus ojos? ¡Es el que tenía el paracaídas! Otra vez, es su temor del salto el que le torna hacia las buenas nuevas del paracaídas.

¡Del mismo modo, el conocimiento de lo que la Ley de Dios le hará produce un miedo que hace que las noticias de un Salvador sean noticias indeciblemente buenas! Esto resuelve su apuro ante la ira de Dios. Dios le ama tanto que Él se hizo un ser humano libre de pecado en la persona de Jesús de Nazaret. El Salvador murió una muerte insoportable en la cruz, tomando su castigo (la pena de muerte) sobre Él. ¡Las demandas de la justicia eterna fueron satisfechas en el momento que Él gritó, “Consumado es!”.

El relámpago de la ira de Dios fue parado y los truenos de Su indignación fueron hechos callar en la sangrienta cruz del Calvario: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición.” 18 Nosotros violamos la Ley, pero Él se hizo hombre para pagar nuestra pena con la sangre de Su vida.

Entonces Él se levantó de los muertos, derrotando la muerte. Esto significa que Dios puede perdonar ahora cada pecado que usted haya cometido alguna vez y conmuta su pena de muerte. Si usted se arrepiente y pone su confianza en Jesús, usted puede decir con el apóstol Pablo:

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 19

Entonces usted ya no tiene que ser atormentado por el miedo a la muerte, y usted no tiene que buscar algún otro modo de tratar con el dilema del pecado y la ira de Dios.  El Salvador es el regalo de Dios para usted. ¡El evangelio es noticias indeciblemente buenas para la pecadora raza humana entera!

Dios mismo puede “justificarle”. Él puede limpiarle, y darle “la justicia” de Cristo. Él puede hacerle puro de corazón lavando sus pecados. Él puede abrigarle de Su ira feroz, en la Roca de los Años que Él ha hendido por usted. 20

Solamente Jesús le puede salvar de la muerte y el infierno, algo que usted nunca podría ganarse o merecer. 21

HÁGALO HOY

Para recibir el regalo de la vida eterna, usted debe arrepentirse de sus pecados (apartarse de ellos), y ponerse al Señor Jesucristo como usted se pondría paracaídas –confiando en Él solamente para su salvación. Esto significa que usted abandona sus propias buenas obras como un medio de tratar de complacer a Dios (tratando de sobornarlo), y confía sólo en lo que Jesús ha hecho por usted. Simplemente apele a la misericordia del Juez. La Biblia dice que Él es rico en misericordia para con todos los que le invocan,22así que invóquelo ahora mismo. Él le oirá si usted se acerca a Él con un corazón humilde y contrito.

Hágalo ahora mismo porque usted no sabe cuando usted tomará aquel salto a través de la puerta de la muerte. Admita sus pecados a Dios, ponga su confianza en Jesús para salvarle, y usted pasará de la muerte a la vida. Usted tiene la promesa de Dios en ello. 23

Ore algo como esto:

“Querido Dios, hoy me aparto de todos mis pecados [nómbrelos] y pongo mi confianza en Jesucristo solamente como mi Señor y Salvador. Por favor perdóname, cambia mi corazón, y concédeme Tu regalo de la vida eterna. En el nombre de Jesús oro. Amén.”

Ahora tenga fe en Dios. El es totalmente digno de confianza. Nunca dude de Sus promesas. El no es un hombre para que mienta.

La sinceridad de su oración será evidente mediante su obediencia a la voluntad de Dios, entonces lea Su Palabra (la Biblia) diariamente y obedezca lo que lee en ella. 24

Luego vaya a www.livingwaters.com y haga click en “Ahórrate algo de dolor”. Ahí encontrará principios que le ayudarán a crecer en su fe. Tal vez le gustaría obtener la Biblia de Evidencias, que contesta 100 de las preguntas más comunes sobre la fe cristiana. Su comentario informativo le ayudará Por favor no tire este folleto. a crecer como cristiano.

Si le ha sido provechoso a usted, páselo a algún ser querido — no hay nada más importante que dónde ellos pasarán la eternidad. Gracias por leer esto.

Que Dios le continúe bendiciendo a usted y a los suyo,

Ray Comfort

 

URL del post